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jueves, 7 de junio de 2012

Vittorio, el vampiro (II)



Pero, cuando cae la noche, Vittorio llega a una villa, que sorprende por su extraño ambiente, ya que no hay mendigos en sus calles, ni personas enfermas ni ancianos, aunque su estado de tristeza, que está cercano a una depresión, le va a impedir darse cuenta de todo lo que está teniendo lugar a su alrededor. Pero, pronto va a percibir que alguien le está siguiendo, y muy preocupado, decide buscar refugio en una posada. Allí descubre quién le está persiguiendo: Ursula, la misma vampira que ha logrado evitar que sus compañeros llegaran a matar a Vittorio y, al final, decide presentarse ante él. Vittorio es testigo de como los vampiros, que residen en un castillo, muy próximo al pueblo, son los que se están llevando, tanto a los enfermos, como a los ancianos. En el momento en que un vampiro intenta raptarlo y lo lleva hacia el castillo, Vittorio logra liberarse y matar al propio vampiro. En ese momento, Vittorio es guiado por la propia Ursula y Godric a la guarida de los vampiros, donde ella va a intentar convertirlo en parte del grupo de vampiros y, de esta manera, poder salvarle la vida. En el histórico castillo, donde se esconden los no muertos, Vittorio va a descubrir que sus jardines están repletos de ancianos y de niños, que están enfermos; en ese momento, se da cuenta de que son las personas que vivían en la villa.
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Vittorio, el vampiro



Vittorio, el vampiro es la segunda novela de la serie Nuevas historias de vampiros, de la escritora Anne Rice, que salió al mercado, en el año 1999. Como hecho curioso, estamos ante la única novela, de toda la saga de Las crónicas vampíricas, donde no nos encontramos con el personaje de Lestat de Lioncourt, aunque Vittorio llega a hacer una pequeña referencia sobre él. La novela se ubica en el siglo XX, donde, desde su castillo al norte de la Toscana, en Italia, el vampiro Vittorio se encarga de escribir la historia trágica de sus años de existencia. En el año 1450, Vittorio di Raniari se un noble, que tiene dieciséis años de edad, cuya familia ha sido asesinada por un poderoso y antiguo grupo, formado por vampiros. La imagen espeluznante de las cabezas cortadas de sus hermanos ante sus propios ojos, le ha dejado una marca inolvidable. Pero, Vittorio logra evitar compartir el mismo destino trágico de su familia, ya que, gracias a la compasiva intervención de uno de los miembros del grupo de vampiros. Tras tener lugar el enterramiento de su familia, Vittorio logra reunir todas las riquezas que puede y decide huir hacia el norte, para poder alejarse de la ciudad de Florencia, para huir de todos los hechos que han sucedido de su vida, de los hechos que le han pasado a su familia.
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domingo, 20 de mayo de 2012

El vampiro en el folclore de Albania



Dentro del folclore albanés, se habla de la shtriga, que es un tipo de vampira, muy parecida a una estirga romana, que puede llegar a absorber la sangre o la “energía vital” de los niños, a lo largo de la noche, bajo una peculiar forma de insecto volador, lo que va a provocar enfermedades, que pueden ser graves, y , de manera eventual, la muerte. Se le suele representar como una mujer, que tiene el cabello largo y de color negro y un rostro, que está completamente desfigurado. La tradición, que trata las shtriga, pasó a las tierras de Italia, con el nombre de strega.
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El vampiro en el folclore eslavo (IV)



Con el fin de poder conjurar la amenaza de los vampiros y la enfermedad, uno de los métodos que se empleaba era que dos hermanos gemelos dirigieran una yunta de bueyes con arado y que hicieran un surco, con la misma, alrededor de dicho pueblo. Otra tradición popular dice que se debe romper un huevo y clavarse un clavo en el suelo de la casa de una persona, que ha fallecido, hace muy poco. Por otro lado, dos o tres mujeres ancianas debían internarse, por la noche, en el cementerio, tras tener lugar el funeral y clavar cinco espinas o cinco cuchillos antiguos en dicha tumba: una en el lugar donde se va a colocar el pecho del cadáver y los otros cuatro en las posiciones de los brazos y las piernas. Otros textos, por su parte, explican la costumbre de poder subir una colina, hacia atrás, con una vela que debe ir encendida y un tortura, para poder evitar a los vampiros. De manera alternativa, se podía rodear la tumba, con la ayuda de un hilo de color rojo, que sea de lana, que, tras haberse prendido, debe quemarse al completo. Si se escuchaba un ruido, a lo largo de la noche y se sospechaba que un vampiro estaba acechando, de manera furtiva, la casa de una persona, se debe gritar “Ven mañana, y te daré un poco de sal” o “Vamos, amigo, consigue algunos peces, y vuelve” para poder hacer huir al vampiro.
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El vampiro en el folclore eslavo (III)



En el folclore de los pueblos eslavos del sur, se pensaba que un vampiro debía pasar por distintas etapas, a lo largo de su desarrollo. Los primeros 40 días se consideraba que eran decisivos, a la hora de la creación de un nuevo vampiro, que comenzaba, únicamente, como una sombra invisible que, de manera gradual, se iba a fortalecer gracias a la sangre que había logrado succionar. Formaba, de esta manera, una especie de masa gelatinosa y deshuesada, que iba a evolucionar hasta llegar a la creación de un nuevo cuerpo humano, que sea casi idéntico, al de la persona había tenido, durante su vida. Esta evolución va a permitir a la criatura poder abandonar su tumba y empezar una nueva vida. El vampiro, que era, en términos generales, de sexo masculino, era, por otro lado, muy activo sexualmente y podía llegar a tener hijos, ya sea con su nueva esposa o con su viuda. Estos hijos, que recibían el nombre de dhampiros, en lengua romaní o vampirovic, en idioma serbio, podrían llegar a convertirse en vampiro, pero, por otro lado, también, tenían la habilidad de poder ver y matar a los no muertos, por lo que solían convertirse en muy eficaces cazadores de vampiros. Este mismo talento se suele atribuir a las personas, que han nacido en un sábado, que se llaman sabbatarios, en lengua búlgara, sabotnichav y, en lengua griega, sabbatianoí.
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El vampiro en el folclore eslavo (II)



En algunas de las tradiciones, que nos encontramos en esta cultura, nos encontramos que se habla de “vampiros vivientes” o “personas con dos almas”, que son una especie de brujas, que son capaces de dejar su cuerpo y de participar en actividades nocivas y vampíricas, mientras estaban durmiendo. Entre las creencias, que nos encontramos en los pueblos eslavos, más orientales, nos encontramos, entre los habitantes de las zonas del norte (o sea, la mayor parte de Rusia), los “no muertos”, aunque nos encontramos con muchas de las características propias de los vampiros, que nos encontramos en otros pueblos eslavos, no beben sangre y su nombre no va a derivar de la raíz común eslava para “vampiro”. Por otro parte, tenemos las leyendas ucranianas y bielorrusas, que son mucho más convencionales. En las tierras de Ucrania, los vampiros no son descritos como si fueran muertos, sino como seres malvado, incluso, mucho tiempo antes de su muerte. En el folclore de Ucrania, por otro lado, se describe a los vampiros como personas que tenían el rostro de color rojo y con pequeñas colas. A lo largo de las numerosas epidemias de cólera, que tuvieron lugar durante el siglo XIX, existieron casos de personas, que fueron quemadas vivas, por sus propios vecinos, ya que fueron acusados de ser, en realidad, vampiros.
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viernes, 18 de mayo de 2012

El vampiro en la tradición rumana


Dentro del folclore rumano, los vampiros podían ser, tanto moroi (término que proviene de una palabra eslava, mare o mara, que se refiere a los espíritus que eran los causantes de las “pesadillas”), como strigoi, que se refiere, este último ha si está vivo o muerto. Los strigoi vivos eran brujas, que podrían vivir con dos corazones o dos almas, a ves ambos, con la capacidad de poder enviar sus almas por la noche, para poder reunirse con otros strigoi y podían consumir la sangre de animales y vecinos. Por otro lado, los strigoi, que estaban muertos, eran cadáveres, que eran reanimados, que succionaban la sangre de sus víctimas y atacaban a sus antiguos familiares. Los strigoi se van a convertir en no muertos, tras haber muerto, pero, también, nos encontramos que hay otras maneras por las que una persona, normal, podría convertirse en vampiro. Por ejemplo, niños que nacieran con el saco amniótico cubriéndoles la cabeza, un pezón de más, cola o con una gran cantidad de pelo, en estos casos, estaban condenados a convertirse en vampiros. Este destino, igualmente, se va a aplicar al séptimo hijo de cualquier tipo de familia, si todos los hermanos anteriores tenían el mismo sexo, así como alguien nacido muy pronto o alguien cuya madre se había cruzado con un gato negro.
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miércoles, 22 de febrero de 2012

El vampiro en la cultura contemporánea


La idea que tenemos de lo que es un vampiro, está muy presente en la cultura contemporánea, sobre todo, a causa de cuatro aspectos:
1. Al ser el prototipo de los personajes en los videojuegos, en los cómics o en la literatura popular y en el cine, donde hay mucho material sobre esta leyenda.
2. Durante el Halloween o los carnavales, el vampiro es un icono y es un disfraz que nunca falta, sobre todo, el estereotipo que se hizo muy popular, gracias al personaje que encarnó Béla Lugosi.
3. También, es un paradigma o una referencia muy importante, dentro de las subculturas o tribus urbanas, como sucede con la subcultura gótica.
4. Dentro del lenguaje cotidiano y como término en español, se ha convertido en una importante referencia lexicográfica, para referirse a una persona “codiciosa que abusa o se aprovecha de los demás". Incluso, hoy en día, se emplea dicho término para hablar de vampiros psíquicos o emocionales, para hablar de personas que llevan a cabo dentro del mundo laboral, moral, psicológico y mobbing, provocando desordenes en la personalidad a sus víctimas.
Como vemos, el término vampiro se ha convertido en un término muy importante en nuestro lenguaje, en nuestro día a día, lejos del personaje literario.
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domingo, 19 de febrero de 2012

El vampiro en la edad contemporánea


El vampiro, desde el siglo XIX, es un icono de la literatura de ficción, en todo el mundo. Pero, sigue formando parte de las crónicas de los periódicos y de las leyendas urbanas, más actuales. Así, uno de los casos más conocidos en Estados Unidos, en los últimos años, que forma parte del folclore de Nueva Inglaterra, que está completamente ajustado a los cánones sobre el mito, es el suceso que tuvo lugar con Mercy Brown, que murió a los 19 años, a causa de una tuberculosis, en la localidad de Exeter, en Rhode Island, y cuya exhumación, que tuvo lugar en 1892, fue llevada a cabo por el miedo de que se convirtiera en un vampiro. Pero, también, a lo largo del siglo XX, en Inglaterra, nos encontramos con el caso del vampiro del cementerio de Highgate, que se encuentra en el suburbio de Londres, que durante la década de los años sesenta, fue el escenario de una leyenda urbana, que decía que había un vampiro, que parecía un fantasma, que provocó algunas víctimas, antes de que fuera destruido por la intervención de unos autodenominados como “cazadores de vampiros”, que llegaron a organizar una cacería durante la noche del 13 de marzo de 1970. Esa noche decenas de ocultistas y curiosos fueron al cementerio, para buscar al supuesto chupasangre.
En algunas zonas del África postcolonial y ya en el siglo XXI, habían rumores sobre vampiros, cuyas leyendas venían unidas a la existencia de colonos, representantes de organismos europeos, misioneros... que fueron adaptados a la época moderna, pues se llegaba a hablar de vehículos automotores, que iban pintados en color rojo, que empleaban para poder raptar a sus víctimas y usaban jeringas, para poder extraerles la sangre.
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El vampiro en la edad moderna (III)


Pero, estas no son las únicas menciones que se hacen sobre los vampiros, durante dicha época. Así, en L´Encyclopédie, de 1751, dirigida por Denis Diderot yJean le Rond d'Alembert nos encontramos con, tal vez, la primera definición sobre lo que era un vampiro: "Vampiro. Es el nombre que se le ha dado a pretendidos demonios que se succionan durante la noche la sangre de cuerpos vivos y la llevan a cadáveres en los que puede verse la sangre salir de la boca, nariz y los oídos. El padre Calmet hizo sobre el tema una obra absurda de la cual no se le hubiera creído capaz, pero que sirve para demostrar hasta qué grado el espíritu humano se deja llevar por la superstición".
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El vampiro en la edad moderna (II)


Durante el Siglo de las Luces, se empezó a propugnar el éxito de la razón y el desprecio hacia las supersticiones. Durante esta época se empezó a desvirtuar las leyendas que trataran la figura de los vampiros. Así, en 1746, el fraile benecditino, Augustin Calmet, lanzó su obra "Dissertations sur les apparitions des anges, des démons & des esprits et sur les revenans et vampires de Hongrie, de Boheme, de Moravie & de Silesie..." ( que es más conocido como “Tratado sobre los vampiros”), con la idea de poder desacreditar el mito, teniendo como base los argumentos cristianos. Pero, durante estos años, nacieron otras obras que buscaba terminar con el mito del vampiro, bajo la sombra de la Ilustración; pero, su efecto final fue el contrario: el pueblo creía, cada vez más, en la existencia real de estos seres. Incluso, el español Benito Jerónimo Feijoo, en su obra "Reflexiones críticas sobre las Disertaciones, que en orden de Apariciones de Espíritus, y los llamados vampiros, dio a luz poco ha el célebre Benedictino y famoso expositor de la Biblia D. Agustín Calmet" llega a criticar la existencia de estos seres: "Por otra parte, pretender que por verdadero milagro los "Vampiros", o se conservan vivos en los sepulcros o, muertos como los demás, resucitan, es una extravagancia, indigna de que aún se piense en ella. ¿Qué fin se puede imaginar para esos milagros? ¿Por qué se obran sólo en el tiempo dicho? ¿Por qué sólo en las regiones expresadas? Se han visto resurrecciones milagrosas. Y no sólo se deben creer las que constan en la escritura, aunque no tengan el grado de certeza infalible que aquellas. Pero en esas resurrecciones se ha manifestado algún santo motivo, que Dios tuvo para obrarlas. En las de los "Vampiros" ninguna se descubre".
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El vampiro en la edad moderna


Desde los primeros años del s. XVIII, las menciones que se realizaban sobre los vampiros, pasaron a formar parte de las tradiciones más populares, a las publicaciones más eruditas y periodísticas, de todo el continente europeo, sobre todo, por la leyenda del emblemático hajduk serbio Arnold Paole, que provocó la inquietud de las autoridades, de todo el Imperio austrohúngaro, hasta el punto de que se llevaron a cabo diversas investigaciones, llevadas a cabo por médicos militares austríacos, que llevaron a cabo la exhumación de los cadáveres y el examen de aquellos cadáveres, que eran sospechocos. El libro Commercium Litterarium de Nuremberg circuló con mucho éxito, en todo el continente europeo e hizo popular el término latino vampirus, que no se usaba, con mucha normalidad, hasta este momento. También, la carta de Glaser hizo que se difundiera, se citara y se reproducieron en diversos tratados y así se propagó, mucho más rápido, la creencia de la existencia de los vampiro, entre los europeos más cultos. Hay que recordar que los errores médicos, que eran cotidianos en aquella época, provocaron que se creara el origen de la leyenda, como se conoce en la actualidad, por que no se tenía mucho conocimiento sobre el proceso de descomposición de los cadáveres.
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domingo, 5 de febrero de 2012

El vampiro de la edad moderna


Desde los primeros años del siglo XVIII las menciones, que tratan los vampiros, se encuentran en las tradiciones más populares, hasta en las publicaciones periodísticas y eruditas, que recorrían el continente europeo. Nos podíamos encontrar con descripciones muy completas y con análisis de casos, de manera más específica, siendo el más conocido el de un hajduk serbio, que era conocido como Arnold Paole, que provoco una gran preocupación entre las autoridades del Imperio austrohúngaro, hasta llegar a provocar que se llevaran a cabo distintas investigaciones, que fueron llevadas a cabo por médicos militares de Austria, donde se incluyeron la exhumación y el examen de aquellos cadáveres, que podían estar bajo sospecha. Gracias a la obra Visum et Repertum (1732) firmado por el médico Johannes Flückinger, se hizo popular el término latino de vampirus que, hasta ese momento, no se usaba. En esos años, tuvo lugar la difusión, la citación y la reproducción de muchos tratados, lo que hizo que se propagara la creencia de la existencia de los vampiros, entre el circulo más culto de todo el continente europeo. En aquella época no se conocía mucho sobre como se descomponían los cadáveres, lo que provocó muchos errores en estos informes médicos y provocaron la idea que tenemos sobre el mito del vampiro. Durante el Siglo de las Luces, se empezó a difundir el éxito de la razón y se empezó a desprestigiar a las populares supersticiones, por lo que se intentó desvirtuar las múltiples leyendas sobre los vampiros. En 1946, se publica la obra del monje benedictino Dom Augustin Calmet, donde se buscaba desacreditar la idea del vampiro, basándose en las ideas cristianas. Otra obra, Dissertatione sopra i vampiri (1774), del arzobispo de Florencia Guiseppe Davanzati, que buscaba ir en contra del mito de los vampiros, se logró lo contrario: la gente creía, cada vez más, en el mito.
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lunes, 23 de enero de 2012

Primera imagen de Johnny Depp como vampiro



Dark Shadows es la nueva y esperada película del director Tim Burton. Una historia que está basada en una famosa serie de televisión de la ABC, de los años sesenta, donde nos encontrábamos con vampiros, brujas, fantasmas y una gran cantidad de seres oscuros. Los actores principales son Michelle Pfeiffer y Johnny Depp, que realiza el papel de Barnabas Collins, un vampiro de 200 años de edad. Dentro del reparto también nos vamos a encontrar con Eva Green, Johnny Lee Miller, Helena Bonham Carter, Christopher Lee... La cinta de Dark Shadows va a tratar los orígenes del personaje de Barnabas Collins, un playboy que le rompió el corazón a una bruja (papel que interpreta Eva Green), en el año 1752. Por eso, para castigarle, convirtiéndole en vampiro y lo entierra, todavía, vivo. Collins se levanta en el año 1972 y logra escapar de su tumba. Ahora, tendrá que aprender a vivir, en un mundo 200 años más tarde, después de ser enterrada. La cinta se estrenara en mayo del año 2012.
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miércoles, 15 de septiembre de 2010

Lestat, el vampiro



Lestat es uno de los personajes de ficción más conocidos por el gran público, aparece en la saga de novelas escritas por Anne Rice, por no decir que es el personaje principal de la mayor parte de la historia de las Crónicas vampíricas, que se narran en primera persona. Lestat era el séptimo hijo de un marqués, el de Auvergne. Nació en el año 1760, en la localidad de Auvergne, en Francia. Al ser el miembro más joven, se encontró que no heredaría ningún bien. Tras ser atacado por unos lobos, se da cuenta del sentido banal que tiene la vida y, apoyado por su madre, se marcha a París, para convertirse en actor. Y, allí, Magnus, un vampiro, se fija en él. Su conversión en vampiro se explica en la segunda entrega de Crónicas vampíricas, “Lestat, el vampiro”. Magnus es el encargado de convertirlo -siendo todavía un neófito, su maestro se suicida-. Se encuentra con un gran fortuna y decide viajar alrededor del mundo. Se convierte en una persona solitaria. Al primer humano al que convierte fue a su propia madre, Gabrielle de Lioncourt, y a su mejor amigo, Nicolas de Lenfent. En 1791, conoce a quién será su compañero en el conocimiento del mundo, el joven hacendado Louis de Pointe du Lac - este personaje es interpretado por Brad Pitt en “entrevista con el vampiro”. Ambos se encargarán de Claudia, una niña que, con el paso de los años, odiaría a Lestat con todas sus fuerzas era una mujer, -en un cuerpo de niña-. Decide intentar asesinar a Lestat. Este hecho hará que sea asesinada por un grupo de Lestat. Lestat y Louis se volverán a encontrar y volverán a ser amigos. A lo largo de los libros vemos su evolución como vampiro, cada vez con más poderes, con mayor control sobre sus viajes espirituales fuera del cuerpo… considera la vida como “El Jardin Salvaje”, que está lleno de belleza y de muerte. A través de este personaje, la escritora realiza una serie de preguntas, como son ¿Qué sucede después de la muerte? ¿Hay un Dios?